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Pau Gasol: su vida solidaria y artística #GlobalGasol

Apasionado de la ópera, Pau Gasol es un habitual del Lyric de Chicago. Con intereses culturales diferentes a los corrientes en un jugador de baloncesto, el de los Bulls es reconocido también por su actividad solidaria, junto a Unicef o de la mano de su fundación, centrada especialmente en los hospitales pediátricos.

CHICAGO – Terminada una reciente sesión de entrenamiento con los Bulls en el Advocate Center, el ala-pívot Pau Gasol lleva ya unos 20 minutos de entrevista, en una conversación fluida, cuando el reportero recibe la señal de que debe concluir la entrevista. Pero la señal no viene del representante de relaciones públicas de los Bulls, y el equipo no tiene prisa por acudir a ningún evento.

Sin embargo, Gasol sí: se marcha al Chicago Symphony Center.

“¿Qué más tienes?”, le pregunta Gasol al reportero, refiriéndose a otra pregunta. Entonces Gasol dice, con su habitual cortesía, “gracias, hermano. Te lo agradezco. Pero es que me tengo que ir al concierto. Voy a ver a Kissin”.

Se refiere a Evgeny Kissin, uno de los mejores pianistas clásicos del mundo. A la noche siguiente en el United Center, después de una ajustada victoria ante los Pacers, por 96-85, Gasol parecía eufórico por algo lejano al baloncesto.

“Estuvo genial, maravilloso. Conocí a Kissin al final del concierto”, dice. “Voy a ir más a menudo a la Symphony”.

No hay muchos jugadores en la NBA con un compromiso tan completo y multicultural como Gasol, en su 14ª temporada en la liga y dos veces campeón. Nacido en Barcelona, quizá la ciudad más diversa y cosmopolita de España, y con sus padres trabajando en el campo médico (su madre, Marisa, es médico, mientras que su padre, Agustí, es enfermero), Gasol desarrolló a temprana edad una perspectiva más allá del baloncesto.

Recibió lecciones de piano a los ocho años y podía tocar a Pyotr Ilyich Tchaikovsky a los trece (tiene un teclado en su casa de Los Angeles). A los once años quería ser médico, motivado por el oficio de sanar después de escuchar a Magic Johnson anunciar en 1991 que era portador del VIH, y luego se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Habla español y catalán, está aprendiendo francés e italiano, lee novelas históricas y ve documentales. Oh, claro, y también ha sido el campeón de los Bulls en bolos y ping-pong.

“(Mis hermanos y yo) crecimos en un ambiente muy libre de prejuicios”, dice Gasol, a quien le gustaría aprender a tocar la guitarra algún día. “Nuestros padres hicieron un gran trabajo en nuestra educación, con valores como el respeto, la tolerancia, la honestidad, respetar a todo el mundo, la capacidad para escuchar. Y nuestra escuela también hizo un gran trabajo en enseñarnos esos valores”.

Apasionado de las artes y la ayuda a los necesitados, Gasol ha continuado alimentando sus esfuerzos en acciones culturales y humanitarias en todo el mundo, apoyado por su hermano menor, Marc, jugador de los Memphis Grizzlies. La comunidad internacional ha notado el impacto de Gasol, incluidos sus compañeros en la NBA, que le han elegido Global Impact Player en julio en los Players’ Awards de la NBPA.

El lunes, antes del partido de los Bulls, Gasol fue presentado con honores, y recibió un cheque de 50.000 dólares desde la NBPA en beneficio de su nueva fundación, que creó junto a Marc hace dos años.

“Es un orgullo increíble cuando tus iguales te reconocen no solamente por tus habilidades como jugador de baloncesto, sino también por tu impacto fuera de la pista”, dice Gasol. “Uno intenta contactar con tantas vidas como sea posible pero, a la vez, también tratas de inspirar a tanta gente como puedas para que haga lo mismo que tú. Si estás en una posición suficientemente afortunada como para ayudar a los otros y a los necesitados, es un sentimiento increíble y es muy gratificante hacerlo”.

El poder de la solidaridad de Pau

Siguiendo la línea de la profesión de sus padres, Gasol ha centrado su trabajo con la comunidad en los hospitales pediátricos. Es, desde hace tiempo, embajador del St. Jude’s Research Hospital en Memphis (donde empezó su carrera), y tiene un programa en el que patrocina una beca de investigación médica en el Children’s Hospital de Los Angeles (desde sus años en los Lakers). Además, ha sido Embajador del Comité Español de UNICEF durante 12 años, viajando zonas empobrecidas en África y Oriente Medio.

Cada vez que Gasol viaja a Memphis y a Los Angeles para un partido, reserva 3-4 horas de un viaje de solo 36 para visitar el hospital pediátrico local, según la directora de su fundación estadounidense, Andrea Moiseve. Además de sus visitas a los pacientes, ha entablado amistad con uno de los niños de Los Angeles, que ha estado entrando y saliendo del hospital durante meses para someterse a hasta 15 operaciones.

Se llama Dylan Prunty y sufre de una enfermedad mitocondrial. Durante tres años, Gasol le ha estado llevando regalos, jugado a LEGO con él (especialmente Star Wars, el preferido de Prunty), y hablado con sus padres, que a menudo se pasan muchas horas diarias junto a la cama de su hijo. En enero de este año, para el noveno cumpleaños de Prunty, Gasol lo sorprendió con un libro de las creaciones LEGO del artista Sean Kenney, que formaban parte de una exposición a las afueras de Chicago.

Pau Gasol, junto a su pequeño amigo Dylan Prunty, en el Children’s Hospital de Los Angeles (Foto cortesía familia Prunty)

Durante un tiempo, la medicación de Prunty le impedía caminar, debido al hinchazón que le causaba, aunque ahora ya puede caminar con la ayuda de aparatos ortopédicos. De inicio, Prunty estaba nervioso por tener que usar los aparatos, pero Gasol le dio confianza cuando le dijo que él tuvo que utilizar muletas una vez, después de lesionarse jugando a baloncesto.

“Han creado un vínculo muy especial, y (Prunty) ve los partidos de Pau”, dice Moiseve. «Siempre dice: ‘Pau ha hecho esa canasta para mí’. Es tan bonito. Es fantástico. Gasol tiene fans en todas partes, y siempre es amable con todos, y se toma el tiempo que los fans necesitan para sentirse bien y que sientan que han vivido una gran experiencia”.

Marc añadió: “Puedes usar el éxito de muchas maneras diferentes, pero él utiliza su éxito y su reconocimiento para mandar siempre un mensaje positivo y ayudar los demás. Es una persona que siempre pone a los demás por delante de sí mismo. Siempre se preocupa de los otros antes que hacerlo por sí mismo”.

En marzo de la temporada pasada, Gasol tenía una tarde libre en Chicago y decidió visitar el hospital pediátrico local. No quería ningún espectáculo; solamente una visita sin publicidad. Allí conoció a un chico de 17 años llamado Logan, con fibrosis quística, y que se resistía a empezar su rutina diaria de actividad física. No se encontraba bien y estaba desmotivado.

“Así que Pau le dijo:, ‘¿sabes qué? Tienes que subir las escaleras, tienes que subirlas corriendo, ¿no? Venga, hagámoslo juntos’”, dice Moiseve. “Y el chico no se lo podía creer. Dijo: ‘¿qué quieres decir? ¿Quieres hacer los ejercicios conmigo?’ y Pau le respondió: ‘sí, venga. Vamos a hacer tus ejercicios.’ Y se fueron corriendo por las escaleras del hospital y terminaron su rutina ese día”.

“Si le supone una hora como si le supone tres horas, si alguien lo necesita, estará allí. Así lo hace en la pista —siempre antepone el equipo—, y así lo hace en la vida. Ese niño lo necesitaba, y dijo, ‘¿Sabes qué? Vamos, ¿por qué no?’ Después, las enfermeras y asistentes dijeron que ese niño estaba tan impactado que dijo: ‘Ahora voy a hacer mis ejercicios, porque Pau me lo pidió y voy a seguir con ello’”.

Los hermanos Gasol establecieron su primera fundación en Estados Unidos en 2013, y otra en España el año pasado, dedicadas a ayudar a los niños con problemas de obesidad y a facilitar a todos los niños y sus familias una vida más sana. En 2014, su fundación estrenó “Vida!” en colaboración con el Partnership for Los Angeles Schools, que ahora trabaja con más de 400 familias en las áreas de menos recursos de Watts, Boyle Heights y South Los Angeles. Moiseve explica que el plan para el próximo año es establecer “Vida!” en Chicago y Memphis, y más tarde en otras grandes ciudades con comunidades desatendidas.

Pau y Marc Gasol durante un evento de NBA Cares en Sudáfrica el verano de 2015 (Foto cortesía NBA)

“(Marc y yo) queremos que la fundación sea algo que cuando echemos la vista atrás consideramos el éxito más grande de nuestras vidas, crear esta fundación, dejar este legado”, dice Gasol. “El baloncesto y el deporte han sido simplemente nuestra puerta para hacer algo más relevante en nuestras vidas, y ahora tenemos esa oportunidad. Es una gran sensación, e intentamos aprovecharlo”.

Uno de los hitos logrados este año en España, donde los hermanos organizan cada año campus de baloncesto en Barcelona y otros eventos durante el verano, fue recibir el prestigioso Premio Princesa de Asturias por sus “estándares deportivos” y por ser «embajadores de la Marca España”.

“Es una buena persona”, dice de él Joakim Noah. “Es una persona que realmente se preocupa por los demás, muy consciente de lo que sucede en el mundo, y alguien que utiliza su plataforma de la manera correcta. Ha viajado por el mundo con UNICEF. Es una experiencia increíble para un jugador de baloncesto que no se limita a quedarse en casa cada noche”.

“Es alguien que utiliza su plataforma para hacer sonreír a un niño menos afortunado. Es alguien que ha vivido mucho en esta liga; yo me siento cerca de él en el bus, así que hablamos mucho. Puedo aprender mucho de él, porque él lo ha vivido”.

El arte de crear nuevas oportunidades

Una de las maneras en que Gasol participa con la comunidad es invitar a los niños del hospital a sus partidos, para que ganen en bienestar emocional y sentido de comunidad. ¿Podría compartir con los niños su interés en el mundo de las artes también?

“Hemos hablado de eso”, dice Gasol. “Por ahora, estamos en una etapa muy inicial de nuestra fundación, así que tratamos de asentar ciertas cosas. Pero se podrían hacer cosas, incluso con la ópera; por ejemplo, trabajando con mi amigo (y famoso tenor español) Plácido Domingo (y su fundación) o con Gustavo Dudamel, el director artístico y musical de la Filarmónica de Los Angeles. Él tiene una fundación que trae los niños de la calle, de los barrios difíciles, y los lleva a una escuela de música. Así que hemos hablado de hacer programas juntos”.

Así como su apetito global para hacer crecer sus esfuerzos solidarios, Gasol quiere multiplicar también sus experiencias multiculturales. Mientras estaba en España, Gasol visitó una de las catedrales más antiguas de mundo, como la de Burgos, y la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, y exploró los museos de Dalí y Picasso.

Gasol, que ha tenido “en los últimos años, un deseo de aprender más sobre el arte, la historia, y el pasado”, también aprecia la obra de los pintores españoles Joan Miró y Francisco de Goya. Ha visitado el J. Paul Getty Museum en Los Angeles, para disfrutar del arte europeo, así como el Art Institute of Chicago. Allí recibió un tour personal con un guía durante más de dos horas, aprendiendo sobre el surrealismo, el impresionismo, y el arte moderno.

Pero su obsesión reciente es la ópera.

“Me hace olvidarme del baloncesto y del ritmo de mi vida”, dice Gasol. “Me da un sentido de paz. Es tranquilo, relajante, agradable, bello. Así me hace sentir. Me mantiene centrado y me gusta. Me equilibra la vida”.

De hecho, ha visto cada actuación este año del Lyric Opera de Chicago, según su directora de marketing, Lisa Middleton. «Y esto es algo inaudito en un atleta profesional”.

“Nunca he tenido un compañero a quien le interesara la ópera, así que es bastante único”, dice Noah. “No me interesa mucho la ópera, si tengo que ser honesto contigo”.

Cuando le preguntaron si alguna vez Gasol había tratado de invitarle, Noah no supo qué contestar. Gasol sonrió al pensar en sus intentos de convertir la ópera en una actividad especial para unir al equipo.

“Cuando asisto a las producciones musicales o la ópera o la música clásica, intento decir, ‘Oye, ¿alguien quiere acompañarme?’”, dice Gasol, quien no esconde que el ambiente cultural de Chicago “fue claramente un factor” para escoger los Bulls el año pasado, y quería vivir cerca del distrito artístico de la ciudad. “Lo intenté el año pasado. Ahora ya sé a quién preguntar. A algunos compañeros simplemente no les interesa. Pero para otros, es un ‘quizás a la próxima, coméntamelo”. Y yo se lo comento”.

“Trato de abrir sus mentes a algo diferente, algo nuevo. Tal vez no lo aprecien, no les guste, no les interese, pero si no lo prueban, nunca lo sabrán. Así que tienes que estar expuesto a eso un poco para empezar a apreciarlo, y creo que es algo muy sano para cualquiera”.

La primera ópera que Gasol vio fue Tosca, hace siete años, después de conocer a Plácido Domingo en el aeropuerto de Pekín un día después de los Juegos Olímpicos de 2008. Gasol llevó a Nikola Mirotic, su compañero en los Bulls y en la selección española, a ver Tosca en el Lyric este año. Y su ex compañero de equipo Nazr Mohammed lo acompañó a Anna Bolena la temporada pasada.

“Fue realmente fenomenal”, dice Mirotic, cuya taquilla queda al lado de la de Gasol en el vestuario de los Bulls. “Me dio un libro y lo leía antes de la ópera, porque estaba muy interesado, y quiero aprender más sobre la música y todo. Hace un par de semanas fui al Chicago Symphony. Me siento muy afortunado de poder aprender de él —en la pista y fuera de ella también—. Es uno de los mejores jugadores europeos de la historia. Este verano fue la primera vez que yo formaba parte de la selección española y vi cómo la gente le ama en España, cómo lo tratan. Lo tratan como un rey. Era como… ¡wow!”.

De hecho, los hermanos Gasol han asistido a la ópera juntos en Barcelona en el Gran Teatre del Liceu.

“Siempre tiene esa curiosidad cultural. Primero, no tiene una familia con la que pasar tiempo”, dice Marc, riéndose. “Así que tiene mucho tiempo para hacer estas cosas, sea durante el verano o durante la temporada. Pero sí, es un hombre cultural. Madama Butterfly es el último que vimos. Es una ópera antigua y bonita, que a los dos nos gustó”.

¿Y cómo cabe un tío de 2.16 en una butaca de un teatro de ópera?

El Lyric lo tiene todo resuelto. Gasol, o se sienta en un asiento de palco, donde las sillas son móviles, o en una fila en el centro del teatro, sin ninguna fila enfrente.

“Suele escoger su asiento según el programa”, dice Middleton. “Si Pau se sienta con el público, puede estirarse y ponerse cómodo de esa manera, y no bloquear la vista de alguien. Es muy educado, porque siempre le dice a la persona que está detrás de él: ‘¿quieres que yo me incline a la derecha y tú a la izquierda? ¿En qué dirección quieres que me incline?’”.

Gasol está tan involucrado con el Lyric que era imagen destacada del Operathon, el conjunto de acciones promocionales para la recaudación de fondos del mes de octubre; conoce al reparto cada noche y se saca fotos con ellos, ya sea en el intermedio o al final de la actuación; y publica fotos con los actores en su Instagram. De hecho, el Lyric se ha beneficiado de la participación de Gasol —y no solo con las entradas para los partidos de los Bulls que el español les entregaba—.

“Lo que estamos viendo en el Lyric es un interés renovado de un público más joven”, dice Middleton. “Tenemos un programa de universidad bastante fuerte, y están muy activos en Instagram, así que cuando hablamos con ellos, lo mencionan: ‘Vi que Pau estuvo en el concierto. Vi sus fotos en Instagram’. Y cada vez que publica, vemos un impacto en nuestros miembros de Instagram. El número de seguidores crece, así que nos ayuda claramente de esa manera”.

Y entonces, ¿existe alguna posibilidad de ver a Gasol en el escenario para tocar el piano?

“Creo que sería divertido. Siempre tenemos muchos papeles de figurantes disponibles”, dice Middleton. “Tendré que preguntarle si le gustaría hacerlo. Esa es su próxima carrera”.

Una exclusiva de Jared Zwerling , redactor jefe multimedia de la Asociación de Jugadores de la NBA (NBPA).

 

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